En marzo del 2022 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instó a Costa Rica a identificar los productos altos en grasa, sodio y azúcar a través del etiquetado frontal.

El mensaje se dio luego de que la ONU en Costa Rica organizara un foro donde los gobiernos de Chile, México y Argentina, y la academia de esos países compartieron sus experiencias en torno a esta medida.

En la conversación, presentaron el proceso y los resultados de la implementación en sus países del etiquetado frontal de advertencia en productos altos en grasa, azúcar y sodio, como medida para brindar a la población información para la toma de decisiones sobre su alimentación y, así, reducir los índices de enfermedades crónicas no transmisibles.

La ONU invitó a la Asamblea Legislativa a desarrollar una nueva iniciativa de ley para avanzar en esta materia, dado que el expediente 22.065 que lo proponía fue dictaminado negativamente por mayoría en la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa.

De acuerdo con el Asesor en Nutrición y Actividad Física de OPS/OMS, Fabio Gómes, datos del 2019 reflejan que el 44% de las muertes en Costa Rica están asociadas a tres factores de riesgo relacionados con hábitos alimenticios: glucosa elevada, hipertensión y sobrepeso u obesidad. 

Adicionalmente, la representante de Unicef en Costa Rica, Patricia Portela de Souza, recordó que cerca de un 34% de niños, niñas y adolescentes que viven en Costa Rica tiene sobrepeso y obesidad. 

Si queremos atender esta situación que consideramos una emergencia de salud pública, debemos no sólo brindar la oferta programática institucional, sino también desarrollar estrategias de comunicación para el cambio de comportamiento y normas sociales que nos lleven a realizar cambios de patrones alimenticios de los niños, niñas, adolescentes y sus entornos, ya que éstos constituyen un factor de riesgo potencial para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles en la edad adulta".