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Costa Rica no puede construir su futuro a espaldas del agro

De cara al próximo proceso electoral del 1 de febrero, la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) considera indispensable que los que pretendan gobernar el país desde el Poder Ejecutivo y el Legislativo, entiendan que al sector agroalimentario debe ser parte esencial de la agenda país.

El agro costarricense está sumergido en un cúmulo de problemas estructurales, que hoy lo tienen al borde del colapso. Así lo confirman las cifras del Índice Mensual de Actividad Económica del Sector Agropecuario (IMAGRO), que registró 11 meses consecutivos de baja, declarándose una peligrosísima recesión durante el 2025, sin vías de solución.

La falta de una visión estratégica por parte del actual Gobierno ha profundizado estos desafíos. El régimen definitivo —que agrupa al 85% de las empresas que pagan impuestos y emplea cerca del 77% de la fuerza laboral del país— muestra un crecimiento menor al 3%. Estas empresas, entre las que se encuentra la mayoría del sector agroalimentario, han soportado políticas de represión económica derivadas de la revaluación del colon, profundizadas por su alto valor agregado nacional; en contraposición a  lo que ocurre con el régimen de zonas francas, que sin estos grandes pesos, ostenta crecimiento del 15%.

Esta revaluación causada por desbalances macro económicos, equivale a un subsidio a las importaciones y a un impuesto a las exportaciones, situación que ha llevado a muchas empresas del agro —especialmente mipymes— al borde de la quiebra. Solo en el 2025, esta realidad se tradujo en la pérdida aproximada de 12 mil puestos de trabajo.

Ante este panorama, la CNAA hace un llamado respetuoso pero firme a todas las fuerzas políticas y a las candidaturas a la Presidencia de la República para que presenten propuestas claras, técnicas y viables para la supervivencia y reactivación del sector agroalimentario. Hablamos de competitividad, acceso a financiamiento, seguridad jurídica, infraestructura de riego y drenaje, innovación, adaptación al cambio climático, sostenibilidad, seguros y relevo generacional; todo ello orientado a construir un mejor clima de negocios que incentive tanto la inversión nacional como la extranjera.

Asimismo, observamos con preocupación la postura del actual Gobierno de avanzar en la adhesión al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) y a la Alianza del Pacífico. Estas iniciativas son serias amenazas, si en las negociaciones no se contemplan adecuadamente exclusiones y desgravaciones arancelarias que protejan al agro nacional frente a las profundas asimetrías productivas existentes entre los países miembros.

El próximo Gobierno deberá concluir o archivar estos procesos, y desde la CNAA exigimos conocer con claridad meridiana la posición de quienes aspiran a la Presidencia de la República al respecto.

Costa Rica necesita liderazgo con conocimiento, decisiones responsables y una verdadera voluntad de diálogo con quienes producen los alimentos. La agricultura no es un asunto sectorial: es un pilar estratégico para la estabilidad social y económica de las zonas rurales, donde laboran alrededor de 500 mil personas de forma directa e indirecta. Pretender que este sector se reconvierta de la noche a la mañana para emular modelos ajenos a nuestra realidad, como el de Singapur, es desconocer la estructura productiva y social del país.

Desde la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria reiteramos que evaluaremos propuestas, no discursos; resultados, no promesas. Promoveremos un diálogo franco y respetuoso con quien el pueblo costarricense elija como presidente de la República y sus diputados, a partir del próximo mes  de mayo, y seguiremos defendiendo al productor nacional y alzando la voz cada vez que el agro sea atacado y/o despreciado.

Costa Rica no puede construir su futuro dándole la espalda a quienes garantizan la seguridad alimentaria y ponen la comida en la mesa de todos los costarricenses.