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Foto: Jordi Louzao.

Cuando la música escuchó al cerebro: periodismo, epilepsia y la historia de Elizabeth Lang

Desde Costa Rica y con una mirada latinoamericana hacia el mundo, la periodista multimedia Elizabeth Lang lanza Impulsiva Stories y presenta Music Saved My Brain.

Impulsiva Stories surge de la necesidad de independencia editorial y control creativo de su fundadora, la periodista multimedia costarricense Elizabeth Marie Lang Oreamuno. Tras más de dos años produciendo historias culturales profundas para entornos digitales de alcance limitado, Lang identificó una desconexión entre el impacto humano de sus historias y el interés de las plataformas para las que trabajaba.

El proyecto se define bajo el lema del “arte del periodismo” , y busca retratar el arte y la cultura como fenómenos que trascienden lo estético para dialogar con los contextos políticos, sociales y económicos de cada país.

Aunque las historias se producen en Costa Rica, el enfoque editorial está dirigido a una audiencia amplia y diversa. Lang plantea el proyecto como una experiencia digital inmersiva que permita comprender cómo las expresiones culturales influyen —y son influenciadas— por las realidades estructurales de la región latinoamericana.

Foto: Jordi Louzao.

Music Saved My Brain: la música como punto de encuentro entre cerebro y experiencia

Uno de los primeros proyectos de Impulsiva Stories es la serie Music Saved My Brain, una investigación experimental basada en la experiencia personal de Lang con la epilepsia. La periodista relató:

Gracias a la música latinoamericana descubrí mi epilepsia. Entendí el poder sanador de la música en forma de una terapia alternativa para mi trastorno neurológico".

El experimento se desarrolló en Costa Rica durante siete meses de 2024, con la participación del neurólogo Dr. Freddy Henríquez, el neurocirujano Dr. Gerardo Lang y la músico terapeuta estadounidense Renate Rohlfing.

La hipótesis fue planteada inicialmente por el Dr. Gerardo Lang, quien especuló que la música podría reflejar cambios específicos en la actividad cerebral. “Él creía que en el electroencefalograma se iban a mostrar ondas cerebrales ‘calmadas’”, contó Elizabeth.

Foto: De izquierda a derecha, Dr. Freddy Henríquez y Dr. Gerardo Lang.

El 5 de agosto de 2024, el Dr. Freddy Henríquez realizó dos electroencefalogramas: uno con música y otro sin música, aplicando además el protocolo clínico estándar. Tras analizar los resultados, diagnosticó a Lang con epilepsia mioclónica juvenil y planteó que “la música técnicamente salvó su cerebro”, en el sentido de que no trató la epilepsia directamente, pero ayudó a controlar factores detonantes como la ansiedad y el estrés.

Como no he tenido una convulsión desde hace más de diez años, el Dr. Henríquez dijo que no había necesidad de medicarme. Así que técnicamente la música es mi medicina y tratamiento".

Foto: Elizabeth Lang conversando con Renate Rohlfing.

Desde el ámbito terapéutico, Renate Rohlfing analizó el caso desde una perspectiva psicológica y fisiológica, a partir de un proceso de escritura autobiográfica y reflexión personal. La musicoterapeuta concluyó que la música cumple un rol central en la estabilidad emocional y el propósito vital de Elizabeth, además de explicar los múltiples beneficios que tiene la música en el cerebro.

Los especialistas coinciden en que el experimento no posee validez científica en términos académicos tradicionales, al tratarse de un estudio individual. El Dr. Henríquez señala que “es mejor llamarlo como un experimento basado en la evidencia de la experiencia y no basado en evidencia científica”. Sin embargo, consideran que el trabajo abre una puerta para futuras investigaciones y contribuye a generar consciencia sobre una enfermedad históricamente estigmatizada.

Foto: Elizabeth Lang.

En ese sentido, Elizabeth agregó:

La epilepsia no tiene una cura. Tiene tratamientos y estos siempre van a depender de la gravedad del caso de un paciente porque la epilepsia es un espectro y nadie lo experimenta de la misma manera. Por eso sería sumamente grave hacer una declaración asegurando que la música es una cura".

Además de su dimensión investigativa, la historia busca un impacto social más amplio: erradicar los estigmas en torno a la epilepsia, visibilizar sus distintos grados y demostrar que existen alternativas complementarias que pueden mejorar la calidad de vida.

Con Music Saved My Brain, Elizabeth Lang propone un periodismo que escucha: uno donde la vivencia personal dialoga con la investigación interdisciplinaria para revelar los vínculos profundos entre arte, cerebro y sensibilidad humana.

Foto: Elizabeth Lang.