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San Carlos: la tierra que nunca deja de producir

¿Qué piensas cuando escuchas San Carlos? Probablemente piensas en el majestuoso Volcán Arenal y en aguas termales; y aunque sí es hermoso y vale la pena visitarlo, San Carlos es mucho más que eso.

San Carlos es el cantón número diez de la provincia de Alajuela y es el más extenso de los ochenta y cuatro cantones del país, con aproximadamente 3.347 km². Representa casi el 6,5% de la superficie total del territorio costarricense y, en su extensión, alberga una gran cantidad de parques nacionales, áreas protegidas, refugios de vida silvestre y zonas forestales protegidas. San Carlos es verde; es naturaleza y biodiversidad.

Pero también es una de las mayores zonas agroproductoras del país, ampliamente ganadera. ¿Quién no ha visitado o, por lo menos, escuchado de la Expo San Carlos? Su producción de ganado para carne y lechería ha sido históricamente un referente nacional. Además, es exportador de la mejor piña del mundo —cómo olvidar que hasta personalidades de Hollywood la recomiendan— y también productor de tubérculos de alta calidad que se exportan a los mercados europeos, como la yuca, el ñame y el tiquisque, además del arroz, aunque a menor escala y para consumo nacional.

De acuerdo con datos del VI Censo Nacional Agropecuario (INEC) para el año 2014, se contabilizaban alrededor de 5.093 fincas agropecuarias, las cuales se traducen en empleo para personas del cantón. Aunque este sector ha sido golpeado durante la presente administración por la falta de políticas públicas claras y existe una carencia de datos actualizados sobre la cantidad de mano de obra y fincas en operación, San Carlos apuesta por demostrar a Costa Rica —y al mundo— que es posible proteger la biodiversidad mientras se desarrollan la ganadería y la agricultura, mediante prácticas más amigables con el ambiente y el fortalecimiento de las economías productoras.

Este pedacito de tierra lo tiene todo, pero requiere de un mayor apoyo del Gobierno. El sector agropecuario ha sido completamente relegado durante la presente administración. El tipo de cambio continúa afectando a los exportadores, quienes enfrentan mayores pérdidas sin soluciones a corto plazo. De acuerdo con datos del SEPSA–MAG, el valor agregado agropecuario dentro del PIB pasó de un 4,3% en 2020 a un 3,8% en 2023.

San Carlos requiere y merece una infraestructura vial acorde con las necesidades del cantón, que retome con seriedad el tema de la carretera; necesita que se facilite el comercio de los productos y el turismo. Es fundamental para el productor que se generen políticas integrales que permitan encadenamientos productivos: a mayores oportunidades, mayor desarrollo y más sectores beneficiados, para que el cantón siga siendo un referente donde la biodiversidad y la producción agropecuaria caminen de la mano.

Sus paisajes, sus agricultores y productores, así como su gente, merecen mayor respaldo. Después de todo, ¿quién no ha disfrutado de sus productos, sus paisajes y sus aguas termales?