Trump afirmó que la sucesora de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, se puso "a disposición" de Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este sábado que su gobierno prepara una segunda oleada de ataques contra Venezuela si el chavismo opone resistencia tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro. En su primera rueda de prensa después del operativo militar, Trump afirmó que Washington gobernará el país sudamericano hasta que se concrete una transición política que calificó de “segura, adecuada y sensata”.
"Vamos a gobernar Venezuela hasta que haya una transición segura", aseguró el mandatario, horas después del ataque lanzado durante la madrugada contra Caracas, en el que participaron 150 aeronaves y que culminó con el arresto de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes, según Trump, se trasladan en barco a Nueva York para enfrentar un juicio por narcotráfico y posesión de armas.
Durante su comparecencia ante la prensa, Trump sostuvo que Estados Unidos está "listo para organizar un segundo ataque mucho mayor, si es necesario". El presidente añadió que su administración asumía desde el inicio que una segunda oleada podría ser necesaria, aunque señaló que el primer ataque resultó tan "exitoso" que, por ahora, no considera indispensable ejecutarla, sin descartar esa opción.
Trump también afirmó que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, se puso a disposición de Washington tras la captura de Maduro, aunque no ofreció detalles ni pruebas sobre esa afirmación.
El presidente estadounidense adelantó además que compañías de su país se harán cargo de la industria petrolera venezolana. "Nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, invertirán miles de millones de dólares para reparar la infraestructura petrolera, que está en muy mal estado, y comenzar a generar ingresos para el país", dijo Trump, al referirse al futuro del sector energético en la nación con las mayores reservas probadas de crudo del mundo.
En ese contexto, recordó la nacionalización de concesiones petroleras durante los gobiernos de Hugo Chávez y calificó esas medidas como "uno de los mayores robos de propiedad estadounidense en la historia" de su país. "Estados Unidos nunca permitirá que potencias extranjeras roben a nuestra gente y nos expulsen de nuestro propio hemisferio", afirmó.
Trump evitó mencionar un papel para la oposición política venezolana en el proceso de transición y negó que la líder opositora María Corina Machado, ganadora del premio Nobel de la Paz, cuente con “el apoyo y el respeto” necesarios para liderar un cambio político en Venezuela. Horas antes, Machado había escrito en sus redes sociales: "Estamos preparados para tomar el poder".
El presidente estadounidense insistió en que su gobierno no permitirá que "alguien más tome el control de Venezuela" sin considerar, según dijo, el bienestar de la población. "Queremos la paz, la libertad y la justicia para el gran pueblo de Venezuela", declaró, al justificar la decisión de que Washington asuma temporalmente el control del país tras el operativo militar y la detención de Maduro.
