Imagen principal del artículo: De la danza al periodismo intercultural: la ruta de Sol Acuña para conectar América Latina y África
Foto: Pablo Murillo.

De la danza al periodismo intercultural: la ruta de Sol Acuña para conectar América Latina y África

La costarricense impulsa Conexión Cacao, un proyecto que busca visibilizar el arte y la cultura desde una mirada distinta, tendiendo puentes entre continentes históricamente vinculados.

Sol Acuña Zamora, oriunda de Curridabat, ha construido una trayectoria marcada por la movilidad, la exploración artística y la reinvención profesional.

Su camino comenzó en Costa Rica, donde inició estudios en la Universidad de Costa Rica, pero pronto tomó un giro decisivo al obtener una beca para estudiar danza con énfasis en flamenco en la Universidad de Nuevo México, en Estados Unidos, formación que marcaría su vida durante varios años.

Crédito de foto: Miléquêm Diarassouba

Desde la adolescencia, Acuña había estado vinculada al flamenco, disciplina que la llevó posteriormente a establecerse en Sevilla, España, donde desarrolló su carrera como bailarina profesional.

Sin embargo, la pandemia representó un punto de quiebre. “Sevilla que es una ciudad que vive mucho del turismo, se convirtió en un desierto, no había trabajo”, relató. Ante la incertidumbre en el sector artístico, comenzó a replantear su futuro.

Ante ese escenario, decidió redirigir su trayectoria hacia el periodismo. Tras obtener una beca, cursó un máster en esta área en Madrid, lo que le permitió iniciar una nueva etapa como periodista freelance. Este cambio no implicó un abandono total de la danza, sino una búsqueda por integrar ambas disciplinas.

Su experiencia migratoria —que incluye estancias en Estados Unidos, Japón, Francia, España y, más recientemente, Costa de Marfil— ha sido clave en la construcción de su mirada.

Descripción: Los reportajes que ha publicado en El País los ha realizado junto al fotoperiodista marfileño Miléquêm Diarassouba. Asimismo, colabora con la agencia Agencia EFE en Costa de Marfil, donde participó en la cobertura de las elecciones del año pasado.

Fue precisamente en Costa de Marfil donde surgió la idea de Conexión Cacao, un proyecto que articula su interés por el arte, la cultura y la comunicación. En este país africano, Acuña encontró similitudes inesperadas con Costa Rica, desde elementos cotidianos hasta prácticas culturales. 

Fue como que en el momento en que yo aterricé allá, empezaron a pasar cosas maravillosas en mi vida profesional. Por ejemplo, tengo un grupo de danza contemporánea con el que montamos una pieza para bailar en el espacio abierto. Y nuestro coreógrafo asistente es nada más y nada menos que un bailarín de la compañía Pina Bausch, o sea que hay mucho nivel y el mundo de la danza allí es riquísimo, todo el mundo baila, hay mucha riqueza de estilos de danza diferente, de música, de ritmos y todo eso a mí me enganchó".

Descripción: Proyecto de danza contemporánea “Vivantes”.

Más allá de lo anecdótico, esta experiencia le permitió identificar una desconexión entre regiones con profundas raíces compartidas.

Conexión Cacao nace, entonces, como una propuesta de periodismo intercultural que busca visibilizar narrativas distintas a las predominantes en los medios tradicionales. Según Acuña, estos suelen enfocarse en ciertas problemáticas, dejando de lado otras realidades.

África es una cantera de creatividad, de gente que está haciendo startups increíbles, de soluciones climáticas, de otras formas también de hacer política más a nivel comunitario [...] A mi juicio, en este mundo en el que estamos viviendo donde la inmigración está tan criminalizada, hay tanto racismo, tanta aporofobia, el hecho de que la gente no conozca realmente las culturas de las personas que están viniendo de esos países crea problemas, porque se producen unos prejuicios y unas miradas sobre el continente africano y sobre Latinoamérica que no se corresponden con la realidad".

El proyecto se centra en la producción de reportajes y formatos audiovisuales que destacan movimientos culturales, especialmente en el ámbito de la danza. Entre sus iniciativas se encuentra Retratos danzados, una propuesta que explora de manera íntima la vida y filosofía de bailarines.

Para Acuña, el arte cumple un papel fundamental en la construcción de vínculos humanos en contextos marcados por la desinformación y los prejuicios.

La cultura une y el arte toca las fibras de aquello que nos hace humanos, de la sensibilidad de las personas. En un contexto marcado por los eventos tan terribles que hemos vivido en los últimos años, y que no cesan, se ha generado una gran desensibilización frente a la violencia, al genocidio y al sufrimiento humano".

Crédito de foto: Miléquêm Diarassouba.

El impacto que busca generar con Conexión Cacao apunta precisamente a fomentar esa conexión entre continentes. Su objetivo es que audiencias de África y América Latina puedan acercarse a otras realidades culturales desde una perspectiva más amplia.

A futuro, proyecta consolidar el proyecto como una plataforma sostenible, con un equipo de trabajo y una audiencia estable. Además, aspira a impulsar iniciativas de intercambio cultural, como residencias artísticas y festivales.

Me encantaría poder llevar gente de Costa de Marfil a Costa Rica a actuar, a dar clases y talleres, a compartir su sabiduría con nosotros y viceversa”.

Actualmente, Conexión Cacao se desarrolla de manera independiente, impulsado por el interés personal y el compromiso de su creadora con el arte y el periodismo. El proyecto cuenta con la posibilidad de recibir apoyo del público a través de un sistema de membresías disponible en la plataforma Buy Me a Coffee.

En esa intersección entre culturas, territorios y disciplinas, Sol Acuña construye un relato que busca, ante todo, acercar mundos que, aunque distantes geográficamente, comparten más de lo que aparentan.

Crédito de foto: Miléquêm Diarassouba.