
Organización señala que la autoestima y la visión de futuro de las niñas se construyen principalmente a partir de lo que observan en las mujeres adultas que las rodean.
La Fundación La Casa de los Niños destacó, en el marco del Mes de la Mujer, la importancia del ejemplo cotidiano de las mujeres en la formación emocional y social de las niñas.
Según la organización, las niñas construyen su autoestima y su visión de futuro principalmente a partir de lo que observan en las mujeres adultas que forman parte de su entorno, más allá de los mensajes o discursos que puedan recibir.
Catalina Chaves Fournier, directora ejecutiva de la fundación, señaló que las acciones diarias —como enfrentar retos, gestionar emociones, pedir ayuda o relacionarse con otras mujeres— pueden dejar una huella significativa en la vida de una niña.
“Si bien a lo largo de la historia se han conquistado derechos que han transformado nuestras vidas, ser mujer continúa implicando desafíos, especialmente cuando las oportunidades no han sido iguales para todas. Nuestros dolores son reales, pero la dignidad no depende de los logros, sino de quiénes somos, incluso en circunstancias difíciles”.
Aprendizajes que se construyen en lo cotidiano
De acuerdo con la fundación, el impacto que una mujer puede tener en la vida de una niña no depende de su posición social, nivel de ingresos o rol específico, sino de la autenticidad, coherencia y respeto con que vive su historia personal.
La organización indicó que su experiencia de trabajo con niñas y familias muestra que la formación emocional más significativa suele producirse en espacios cotidianos como el hogar, la escuela y la comunidad.
En ese sentido, subrayó que no es necesario ejercer la maternidad para influir positivamente en una niña, ya que cualquier mujer puede transmitir mensajes sobre autoestima, resiliencia, límites saludables y búsqueda de apoyo.
La sororidad como aprendizaje visible
La fundación también resaltó el valor educativo del apoyo entre mujeres. Según indicó, cuando una niña observa gestos de respeto, colaboración y cuidado entre mujeres, aprende que la sororidad es posible y que la fortaleza también se construye de manera colectiva.
Este tipo de referencias resulta particularmente relevante en contextos de vulnerabilidad, donde el ejemplo de mujeres que se respetan, reconocen su valor y buscan apoyo puede ampliar las perspectivas de futuro de las niñas.
Recomendaciones para fortalecer el acompañamiento
Como parte de su mensaje en el Mes de la Mujer, Catalina Chaves Fournier compartió algunas recomendaciones dirigidas a fortalecer el acompañamiento de las niñas:
- Practicar el autocuidado sin culpa.
- Gestionar las emociones con naturalidad.
- Pedir ayuda cuando sea necesario.
- Celebrar los logros, por pequeños que parezcan.
- Reconocer que cada interacción puede ser una oportunidad para inspirar.
La fundación subrayó que este llamado no pretende agregar nuevas responsabilidades a las mujeres, sino reconocer su capacidad de influencia en la construcción de referentes positivos para las niñas.
No se trata de ser perfectas ni de asumir más responsabilidades, sino de vivir con autenticidad y reconocer el propio valor. Acompañar a una niña no es cargar con una obligación, sino iluminar desde la propia experiencia”.
La organización concluyó señalando que cada mujer, desde su realidad y circunstancias, puede convertirse en un referente para las niñas que observan su forma de enfrentar la vida y construir su identidad.
