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Falleció Donald Rojas Maroto, presidente de la Mesa Nacional Indígena de Costa Rica

El dirigente brunka fue una figura relevante en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, la biodiversidad, la consulta indígena y el Buen Vivir.

El líder indígena Donald Rojas Maroto, presidente de la Mesa Nacional Indígena de Costa Rica (MNICR), falleció este miércoles 27 de mayo a los 73 años. Rojas Maroto, perteneciente al pueblo brunka, fue una de las figuras más reconocidas del movimiento indígena costarricense en espacios nacionales, regionales e internacionales.

Al momento de su fallecimiento, Rojas Maroto seguía al frente de la Mesa Nacional Indígena de Costa Rica y se mantenía como propietario y representante de esa organización ante la Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad (CONAGEBIO).

Su trayectoria estuvo ligada a la defensa de los derechos de los pueblos originarios, la participación indígena, la consulta en aplicación del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la biodiversidad, el cambio climático, la economía indígena y el Buen Vivir.

En 2021, el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC) le otorgó la Orden el Quinto Sol, en reconocimiento a su “permanente lucha por los derechos de los pueblos indígenas”, su contribución al desarrollo institucional y su papel como fundador de la Mesa Nacional Indígena de Costa Rica.

Además de su labor en Costa Rica, Rojas Maroto tuvo participación en distintos espacios regionales e internacionales. Fue expresidente del Consejo Mundial de Pueblos Indígenas, expresidente del Consejo Indígena de Centroamérica, fundador del Fondo Indígena y miembro del Consejo Directivo del FILAC.

Su hoja de vida también registra experiencia en programas de cooperación internacional vinculados con pueblos indígenas en Centroamérica, procesos de consulta en materia de derechos comunitarios, evaluación de marcos jurídicos internacionales, etnoturismo, desarrollo comunitario y formulación de estrategias indígenas frente al cambio climático.

En 2022 fue coautor, junto a Ovidio López Julián y la Mesa Nacional Indígena de Costa Rica, del libro El buen vivir: algunos elementos de la visión de los pueblos indígenas de Costa Rica sobre el buen vivir, publicado por URUK Editores. La obra buscó dar a conocer prácticas y conocimientos de los pueblos indígenas costarricenses vinculados con la relación con la naturaleza, la alimentación, la conservación de ecosistemas y la resiliencia frente al cambio climático.

El libro fue publicado en cinco idiomas: español y cuatro lenguas indígenas —cabécar, bribri, maleku jaica y ngäbe—, como parte de un esfuerzo por visibilizar la diversidad lingüística y cultural de los pueblos originarios del país.

Recuerdo y legado

Ivonne Montero Vásquez, directora ejecutiva del CONAGEBIO, compartió la siguiente reflexión con Delfino.CR: “Don Donald fue un maestro, compañero y visionario; un ejemplo de dedicación a la biodiversidad y a la defensa de los derechos de los Pueblos Indígenas. Fue un líder profundamente entregado a la misión de trabajar para que las futuras generaciones vivan en un mundo mejor. Su calidad humana, generosidad y vocación de servicio permanecerán en la memoria de quienes tuvimos la oportunidad de compartir con él, escuchar sus enseñanzas y acompañarlo en su labor. Que su trayectoria y su incansable labor en favor de los Pueblos Indígenas y de la protección de la naturaleza nos motiven a seguir construyendo una sociedad más equitativa, solidaria y respetuosa de toda forma de vida”.

Gilbert González Maroto, reconocido comunicador indígena, escribió esta noche:

Pensador nato y estratega incansable, Donald condujo durante más de cinco décadas muchos de los principales avances en materia de derechos humanos, políticos, sociales y económicos de los pueblos indígenas de Costa Rica. Su voz y su acción trascendieron las fronteras, porque fue presencia activa y reconocida en Mesoamérica y Sudamérica”.

El Grupo Cultural Kigaribu Ngäbe Costa Rica también lamentó públicamente su fallecimiento y señaló:

El Grupo Cultural Kigaribu Ngäbe Costa Rica lamenta el fallecimiento del señor Donald Rojas Maroto. Su legado como gran dirigente perdurará en nuestra memoria".

El mensaje fue suscrito por Wilfrido Montezuma Rodríguez, presidente de la Asociación de Desarrollo Integral Indígena Alto San Antonio, y por la dirección de Kigaribu Costa Rica.

Este medio también conversó con Cristian González Gómez, asesor y consultor en Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas para organismos internacionales, quien compartió una reflexión que reproducimos integralmente:

Hablar de Donald Rojas Maroto, o Gran Jefe como es conocido en Boruca, es nombrar a la misma vez una enorme parte de la historia de la lucha indígena a la fecha.

En mi infancia conocí a Donald cuando trabajaba en la CoopeBrunka R.L. junto a mi papá, luego mientras mi papá trabajaba en la Asociación Regional Aborigen del Dikes (ARADIKES), me lo volví a topar. Posteriormente en mi etapa de universitario los caminos se unirían nuevamente, pero en una faceta distinta, esta vez juntando fuerzas para las luchas indígenas en las universidades públicas por allá del 2009, él desde la Mesa Nacional Indígenas (organización insigne del movimiento indígena nacional), y nosotros como estudiantes universitarios demandando un acceso y permanencia en la universidad pública de forma pertinente. Ahí supe lo que implicaba su nombre, su trayectoria (que iba más allá de lo que yo recordaba), escucharlo y estar a su lado aprendiendo. La escuela de Donald, como algunas personas llamamos a este grupo de personas jóvenes en ese entonces, que se posicionaron junto a él en diferentes exigencias de derechos indígenas frente al Estado, hoy nos consterna, sorprende y duele no volver a verle más.

Un sinfín de organizaciones internacionales entre ellas el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), El Consejo Coordinador Nacional Indígena Salvadoreño (CCNIS), el Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (ECMIA), El Consejo Indígena de Centro América (CICA), y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha emitido su pésame; mientras tanto a lo interno líderes y lideresas indígenas así como organizaciones de territorios, han mostrado su luctuosidad por la pérdida

Pareciera entonces que, entre el duelo y las reacciones de su fallecimiento, se marca un escenario inminente en los próximos años: el traspaso intergeneracional de la lucha indígena en Costa Rica. Que ya venía dándose, pero que ahora hay motivos de peso que nos hacen reflexionar al respecto.

Donald Rojas tenía una lógica de trabajo estratégica de forma inherente, una precisión y sentido crítico impresionante, brillante en todo sentido. Nunca lo vi enojado, a pesar de sentir como persona indígena muchas veces el abandono estatal, tenía un poder de diálogo que mostraba una madurez mental sin comparación. Tanto se aprendió y pareciera que quedaron espacios por realizarse, pero recuerdo como si fuera una incitación para continuar la lucha, una frase de resiliencia que nunca olvido:

“Son buenos estos espacios ¿sabés lo que sigue de un taller con el Estado? Pues otro taller.”

Dice el Pueblo Bribri que las personas indígenas van a Sulá Kaska cuando se van de este mundo ¡gran travesía mayor! ¡que tremendo legado dejás!

— Cristhian González Gómez, Boruca.

Donald Rojas Maroto con el Movimiento Indígena Interuniversitario en sus inicios, por allá del 2012. Cortesía de Cristhian González Gómez. Donald Rojas Maroto con el Movimiento Indígena Interuniversitario en sus inicios, por allá del 2012. Cortesía de Cristhian González Gómez.