José Raúl Mulino vinculó la decisión con las declaraciones de Laura Fernández sobre el bloqueo comercial a productos costarricenses.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, anunció este jueves que su gobierno frenó, al menos por ahora, la venta de energía eléctrica a Costa Rica, en medio del aumento de tensión diplomática por el conflicto comercial que ambos países mantienen por las restricciones panameñas a productos agropecuarios costarricenses.
Mulino respondió así a las declaraciones de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, quien días atrás ordenó al canciller Manuel Tovar activar gestiones diplomáticas e internacionales para hacer valer el fallo favorable que Costa Rica obtuvo ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por las restricciones aplicadas por Panamá. El conflicto escaló el 16 de mayo, cuando Fernández pidió “acciones internacionales” para resolver el litigio.
Durante su conferencia de prensa semanal, Mulino dijo que recibió con sorpresa las manifestaciones de Fernández y defendió el derecho de Panamá a proteger a sus productores.
Yo fui el principal sorprendido de esas declaraciones. Creo que el primer día de su mandato... Este es un tema importante para Costa Rica, pero también lo es para Panamá y mi deber es proteger a los panameños”.
El mandatario panameño afirmó que empresas de su país enfrentaron obstáculos para operar y vender en Costa Rica durante más de una década. También recordó que Panamá apeló el fallo de la OMC que favoreció a Costa Rica y dijo que el expresidente Rodrigo Chaves le pidió no presentar ese recurso.
El entonces presidente Rodrigo Chaves habló conmigo pidiéndome que no apeláramos a ese fallo y que lo cumpliésemos. Es imposible. Yo tengo que proteger a nuestro sector”.
Mulino agregó que Panamá apeló la resolución y que su gobierno mantiene disposición a negociar “como corresponda” los intereses de ambos países. Sin embargo, sostuvo que esas conversaciones no avanzaron “de una manera amplia” y criticó el tono empleado por el Gobierno costarricense.
Costa Rica es nuestro vecino, un país con el que siempre hemos tenido muy buena relación. Pero también siempre he creído que la política exterior de los países se hace con discreción, moderación y respeto”.
El presidente panameño apeló al principio de reciprocidad en las relaciones internacionales y vinculó directamente ese criterio con la solicitud costarricense de acceder a más energía panameña.
Yo creo mucho en el principio rector de las relaciones internacionales, que es la reciprocidad. Y créamelo que esa reciprocidad será ejercida en aquellas cosas que tengan que ver o tocar a la relación con Costa Rica”.
Según Mulino, Costa Rica solicitó mayor acceso a energía panameña para atender sus necesidades internas. El mandatario dijo que esa solicitud estaba bajo evaluación y que instruyó al ministro panameño de Comercio e Industrias, Julio Moltó, para comunicar la posición de su gobierno a las autoridades costarricenses.
Sé que están solicitando mayor acceso de energía panameña para ser vendida a Costa Rica producto de sus propias necesidades. Esa solicitud está siendo muy bien evaluada por nosotros y ya le pedí al ministro Moltó el día lunes que hubo una reunión del [ICE] con nuestras autoridades, que le manifestara, y creo que lo hizo, a las autoridades ticas que "suave". Que por lo pronto no hay venta de energía a Costa Rica. Así de sencillo”.
El diferendo comercial entre Costa Rica y Panamá inició por restricciones aplicadas entre 2019 y 2020 a productos como banano, plátano, piña, fresas, lácteos, carnes y embutidos. Costa Rica llevó el caso ante la OMC en 2021. El expediente DS599 de ese organismo señala que la disputa abarcó medidas sobre importaciones de banano, plátano, piña y fresas, así como retrasos en procedimientos de inspección y aprobación para 16 establecimientos costarricenses de lácteos y carnes.
El panel de la OMC emitió su informe final en octubre de 2024 y el reporte circuló en diciembre de ese año. De acuerdo con la documentación del organismo, el grupo especial recomendó que Panamá adecuara sus medidas a las obligaciones internacionales correspondientes. Panamá apeló la resolución en enero de 2025, lo que mantiene el caso sin resolución definitiva porque el Órgano de Apelación de la OMC permanece inoperante desde el año 2019 por la falta de nombramiento de sus integrantes.
El Gobierno panameño ya había rechazado la posición de Fernández. La Cancillería de Panamá sostuvo que no acepta una narrativa que presente el diferendo comercial como una acción “unilateral o arbitraria” y defendió su obligación de proteger la salud pública, la seguridad alimentaria y los intereses de sus productores.
Mulino insistió este jueves en que los conflictos entre países vecinos deben manejarse con prudencia y cuestionó que Costa Rica abordara el tema en declaraciones públicas.
A ustedes les consta, se los he dicho muchas veces, que las relaciones internacionales se basan en mucha prudencia. Eso no quiere decir que uno guinde los guantes, pero no es a través de un púlpito o de una tarima o de una conferencia de prensa donde yo voy a hacer exposiciones que tocan directamente la relación entre dos países, sobre todo vecinos y amigos, como es Costa Rica y Panamá”.
La tensión ocurre menos de dos semanas después de que Mulino asistió a la toma de posesión de Fernández.
