La lista de espera institucional
— La diputada oficialista Marta Esquivel Rodríguez no se lo pensó dos veces y se rajó a calificar como “ticos con corona” a las personas que acuden a la Sala Constitucional para exigir atención médica pronta en la CCSS por listas de espera. Sí, dijo eso.
— La frase surgió durante un discurso de control político en el que Esquivel cuestionaba el proceso de elección de magistraturas suplentes y propietarias de la Sala IV pero terminó aterrizando en uno de los temas más sensibles del país: pacientes esperando cirugía, citas, tratamientos o procedimientos médicos.
— Las redes sociales ardieron como pocas veces, lo que no deja de llamar la atención porque doña Marta es jaguara máxima, ficha protegida por el halo supremo de don Rodrigo. Ayer, ese blindaje, por primera vez, se quedó corto.
— Lo curioso es que para cumplir con el papelón que está haciendo el oficialismo con este temita de las magistraturas suplentes no era necesario salir con ese domingo 7 pero Esquivel, con la prudencia de un elefante en una cristalería, se mandó a pista.
— En su defensa, toca decir que estamos ante un caso de lo que el Joker llamaba “una muy pobre elección de palabras”. ¿Recuerdan a Batman diciendo “¡Suéltala!” mientras el villano sostenía por un brazo a Rachel frente a una ventana de un rascacielos? Bueno, eso.
— El punto de doña Marta es que cada fallo de la Sala en los casos de la Caja genera dos listas de espera. La de la gente que tiene tiempo, asesoría y recursos para presentar un amparo y la del resto de cristianos que quedan abandonados a su suerte. Eso es cierto. Pero la forma en que lo dijo es brutalmente desafortunada, porque convierte a personas desesperadas por atención médica en privilegiados con corona. Diay, perdón por no querer morirse esperando.
— Encima, el cuento tiene Lizano adicional: Marta Esquivel no habla desde afuera del sistema. Fue magistrada suplente de la Sala Constitucional entre 2017 y 2021, redactó numerosas sentencias contra la Caja por listas de espera y, en 2019, fue la redactora del voto 05560-2019, una “sentencia estructural” que declaró que las listas de espera violentaban el derecho a la salud y que ordenó a la CCSS resolver el problema en un plazo de 6 meses.
— Como podrán imaginar, han pasado muchos “6 meses” y, lejos de resolverse, el problema ha empeorado. Chaves también prometió comerse esa bronca pero al final, lo que se comió fue un susto de salud en la Bíblica —que afortunadamente no pasó a más—, mientras miles de pacientes siguen esperando que la Caja les resuelva sin tener que tocar la puerta de la Sala IV.
— Pero el punto no es ese. El punto es que como magistrada doña Marta entendía que la Sala debía intervenir porque había (y sigue habiendo) una violación estructural del derecho a la salud. Pero ahora se activaron los poderes fantásticos de la Marta diputada y el discurso cambió al punto de llamar a quienes acuden a la Sala “ticos con corona”. Manda huevo.
— Pero diay, ya sabemos cómo es esto: cambia, todo cambia. Sobre todo cuando uno pasa de redactar sentencias a administrar la institución recurrida y luego a defender políticamente al oficialismo cuando se empeña en bloquear el nombramiento de magistrados suplentes para la bendita Sala en la que ella misma, alguna vez, ocupó precisamente ese puesto.
— De verdad que el juego de tronos tico no tiene perdón de Dios. No es vara: como magistrada ordenó resolver en 6 meses; como jerarca de la Caja recibió y extendió el incumplimiento años después; y como diputada ahora apunta contra el mecanismo que la gente usa para exigir atención a la que tiene derecho. El chiste se cuenta solo.
— Como si la contradicción de las listas de espera no alcanzara, La Nación documentó otra pirueta marca Esquivel: en 2021, como magistrada suplente, redactó la sentencia que tumbó un proyecto para permitir el patrocinio de bebidas alcohólicas en el deporte; esta semana, ya como diputada oficialista, votó a favor de una iniciativa con el mismo objetivo.
— Palabra. Todo esto pasó.
— En aquella sentencia, Esquivel firmó el fallo que señalaba que el proyecto violentaba el derecho a la salud, el interés superior de las personas menores de edad, el principio de progresividad de los derechos fundamentales y compromisos internacionales vinculados con juventudes. Esta semana, su propia fracción apoyó el nuevo proyecto y su compañero José Miguel Villalobos calificó aquel voto como “parcializado”.
— ¡Auch!
— Lo cierto es que a este paso no queda claro si Marta Esquivel está en desacuerdo con la Sala IV o con Marta Esquivel. Lo único evidente es que la exmagistrada le está dejando a la diputada una hemeroteca más que incómoda. Lástima que las sentencias no se pueden borrar tan fácil como ese perfil añejo e incómodo que tantos tuvimos en MySpace y hoy preferimos olvidar.
— La discusión de fondo, eso sí, no debe perderse en todo este cargado repaso de congojas y rubores. Nadie serio niega que la judicialización masiva de la salud genera distorsiones. Si miles de personas deben acudir a la Sala IV para obtener una cita, una cirugía o un medicamento, eso no habla bien del sistema. Habla de una Caja que no está resolviendo a tiempo, de una institucionalidad saturada y de una ciudadanía obligada a convertir su padecimiento en expediente constitucional.
— Pero el problema no son los pacientes que amparan. El problema es que el sistema los empuja a amparar.
— En 2025, la Sala Constitucional atendió más de 16.000 asuntos vinculados con salud. ¡Es una barbaridad! Pero no porque haya 16.000 “ticos con corona”, sino porque hay miles de personas, desesperadas, tocando la última puerta institucional que les queda. Algunas podrán tener más acceso que otras, claro. Esa desigualdad existe. Pero la respuesta no puede ser resentir al paciente que logra llegar a la Sala, sino construir una Caja capaz de atender a tiempo sin necesidad de recurso.
— ¿Qué tanto aportó doña Marta cuando estuvo en la posición de avanzar en ese sentido? Nada. Pero bueno, es de esperar que doña Pilar suba un video diciendo que aquella no pudo porque “no la dejaron” y saltarán entonces los clips de doña Laura Fernández ayer en conferencia de prensa diciendo que “el problema de la Caja es este modelo de administración”.
— En efecto, la presidenta ayer tiró tiza. Criticó que una institución con un presupuesto de ₡7,2 billones sea dirigida por una junta sectorial cuyos integrantes reciben dietas de alrededor de ₡50.000 por sesión. Su tesis es sencilla: la Caja ya no debería estar gobernada por representantes sectoriales del Estado, patronos y trabajadores, sino por perfiles altamente especializados, “tipo CEO”, con conocimiento en finanzas, matemática actuarial, telemedicina, inteligencia artificial aplicada a la salud y gestión moderna.
— “Ese modelo está requete superado”, dijo. Diay, es una discusión válida, pero cuidado con vender la profesionalización como si fuera enemiga automática de la representación social. De hecho, como “paciente” soy el primero en decir que en esa mesa está sentado todo el mundo menos... nosotros. ¿Irónico, no?
— Recordemos lo elemental: la CCSS no es una empresa privada con clientes; es una institución pública, solidaria, obligatoria, universal y políticamente delicadísima. Modernizar la Caja no puede significar simplemente cambiar representantes sociales por gerentes iluminados. Tampoco puede significar defender el modelo actual como si todo estuviera funcionando de maravilla. La pregunta madura es otra: cómo se combinan legitimidad social, conocimiento técnico, rendición de cuentas y capacidad real de ejecución. Porque ni el asambleísmo permanente opera un sistema de salud moderno, ni el fetiche del CEO resuelve por arte de LinkedIn una institución de semejante calibre.
— Pero bueno, la posición del chavismo está clara. Si quieren que me coma la bronca como lo prometí: denme todo. Las autónomas, los poderes, todo. Así que mientras cuestionaba el modelo de la Caja, la presidenta volvió a subir el tono contra el Poder Judicial. Esta vez pidió al presidente de la Corte, Orlando Aguirre, y a la presidenta de la Sala Tercera, Patricia Solano, considerar “hacerse a un lado” para dar espacio a “sangre fresca” en el liderazgo judicial.
— “Sangre fresca”: la gente que Pueblo Soberano considere aceptable. Y la oposición, que se alinee, porque el oficialismo está dispuesto a hacer lo que sea, con tal de imponer su voluntad. No exagero: ayer aprobaron con 29 votos una moción para rechazar la nómina de 18 candidaturas a magistraturas suplentes de la Sala IV y pedirle a la Corte Suprema de Justicia que envíe una nueva lista. La oposición votó en contra y cuestionó tanto el fondo como el procedimiento, poco importó.
— El dato central es este: después de 11 rondas de votación y 6 meses de drama innecesario el oficialismo sigue sin elegir una sola suplencia. En las últimas votaciones volvió a votar en blanco, bloqueando la posibilidad de que alguna candidatura alcance los 38 votos requeridos. Lo peor del caso es que defienden ese comportamiento (de agresión directa e incuestionable a la ciudadanía) con orgullo, dándose golpecitos en el pecho.
— Entonces sí: se sentaron en la galleta y exigen empezar de cero. El problema es que el proceso anterior en la Corte tardó casi nueve meses. Es decir: si se repite la ruta, la Sala Constitucional podría seguir sin suplentes durante el resto del 2026 y buena parte del próximo año. Simple y sencillamente no les importa. Ni los amparos, ni los hábeas corpus, ni los derechos fundamentales, ni los medicamentos, ni las citas médicas, ni las cirugías, ni las pensiones, ni la educación, ni el ambiente, ni la seguridad ni las libertades públicas. Nada. Les da lo mismo.
— Porque no hay multiverso alguno donde puedan, seriamente, sostener que ni una sola de esas 18 personas tiene la capacidad de ocupar una silla de suplencia en la Sala. Y es que caramba, ¡una! Una sola que dieran y empezamos a salir de la presa, pero no, hicieron la del carajillo pipi del barrio que se enoja porque falla dos goles así que agarra la pelota y jala para la choza con ella. Los demás que se jodan.
— La discusión ayer, sobra decir, se puso tensa. José María Villalta acusó al oficialismo de aplicar un “chantaje vulgar” para obligar a la Corte a enviar una nómina con nombres más afines. Nogui Acosta rechazó el señalamiento y defendió que no existe chantaje ni intento de incidir en la Corte, sino la necesidad de abrir un nuevo proceso porque no hay acuerdo político.
— Eso es paja y Nogui lo sabe: no hay acuerdo político porque el oficialismo decidió no darlo. Una cosa es que no le guste una candidatura. Otra es votar en blanco sistemáticamente contra 18 nombres, durante 11 rondas, y luego concluir que el problema son los nombres y no la obvia orden política de no escoger a nadie.
— Todo esto que hoy hemos abordado conecta de forma preocupante. En el mismo día en que Marta Esquivel llama “ticos con corona” a pacientes que acuden a la Sala por listas de espera, la presidenta Fernández pide a jerarcas judiciales “hacerse a un lado” y la fracción oficialista decide devolver la nómina de suplentes del tribunal constitucional.
— El mensaje institucional es durísimo: la Sala estorba cuando ordena, incomoda cuando resuelve, molesta cuando tutela derechos y ahora queda entrabada cuando necesita suplencias para funcionar.
— Por supuesto, el oficialismo tiene derecho a no votar por candidaturas que no le “convencen”. Lo que no puede hacer es fingir que este bloqueo no tiene consecuencias. Porque cuando la Sala IV no puede integrarse, no se paraliza una oficina abstracta de una entidad grisácea y periférica en San José. Se atrasa un amparo. Se atrasa una cirugía. Se atrasa una orden sanitaria. Se atrasa un hábeas corpus. Se atrasa una persona.
— Y ahí volvemos al punto de partida: los “ticos con corona” no son quienes acuden a la Sala Constitucional a pedir auxilio. La verdadera corona es pretender que los derechos fundamentales pueden esperar mientras el poder político acomoda el tablero a su gusto.
— Esa sí que es una (otra) lista de espera peligrosa.
Bonus track: Lina Ajoy será la primera costarricense en dirigir la Secretaría General del SICA.
Hidden track: Contraloría señala atraso en 8492 trámites de ajuste por diferencias salariales en el Ministerio de Seguridad.
Remix: ICE adjudica equipamiento electromecánico para planta geotérmica Borinquen I.
Asamblea Legislativa
Tras 11 rondas de votación, oficialismo pide a la Corte nueva lista de magistraturas suplentes de la Sala IV
La Asamblea Legislativa aprobó este miércoles una moción impulsada por el oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO) para suspender el proceso de elección de nueve magistraturas suplentes de la Sala Constitucional y devolver a la Corte Suprema de Justicia la nómina de personas candidatas, con el fin de que el Poder Judicial remita una nueva lista. La decisión se tomó después de que el Plenario realizara la undécima ronda de votación sin que ninguna candidatura alcanzara los 38 votos requeridos, debido a que la fracción oficialista volvió a dejar sus boletas en blanco, lo que impidió elegir alguna de las personas propuestas por la Corte.
Los detalles en Barra de Prensa.
Reporte Internacional
Diputada oficialista pide suspender a Gustavo Petro como presidente de Colombia por beligerancia política
Gloria Arizabaleta, diputada de la coalición oficialista de Colombia, solicitó este miércoles suspender temporalmente a Gustavo Petro como presidente de ese país, por realizar publicaciones en redes sociales refiriéndose a los candidatos a la segunda ronda electoral que tendrá lugar próximamente. Mientras tanto, las autoridades de Hong Kong acusaron este miércoles a siete personas y dos empresas por el incendio que mató a 168 personas en un complejo residencial, en el distrito de Tai Po, el 26 de noviembre del año pasado. Asimismo, Amnistía Internacional acusó este miércoles a Israel de llevar a cabo una campaña de limpieza étnica contra palestinos en Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967 y reclamado por los palestinos como parte de un futuro Estado.
Los detalles en el Reporte Internacional.
La Jornada
Costa Rica conquista 17 medallas en el Centroamericano de Tenis de Mesa U-15 y U-19
Las selecciones U15 y U19 de Costa Rica cerraron su participación en el Campeonato Centroamericano U15 y U19 de Tenis de Mesa con un total de 17 medallas. El torneo se realizó del 2 al 8 de junio en Tegucigalpa, Honduras, y reunió a representantes de México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Panamá y Costa Rica. Además, la triatleta sancarleña Ariana Borbón viajó a Grecia para representar a Costa Rica en la Sesión Internacional de Jóvenes de la Academia Olímpica Internacional, mientras la selección masculina de fútbol fue humillada 3-0 ante Inglaterra en el último partido amistoso de junio. Los ingleses se preparan para el Mundial 2026, evento que arranca este jueves.
Los detalles en La Jornada.
Botonetas
— Música: El pianista, educador y compositor herediano Pablo Campos presentará su tercer álbum discográfico, Por Media Calle, en un concierto programado para el domingo 14 de junio a las 3:00 p.m. en Amon Solar, en San José.
— Sínfonica: Del 12 al 19 de junio, la Benemérita Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica (OSNCR) ofrecerá una gira gratuita por seis sedes del Gran Área Metropolitana. Parroquias, universidades y espacios comunitarios recibirán los conciertos, que estarán dirigidos por el maestro costarricense Juan Carlos Meza.
— España: La IV Temporada Española de Conciertos 2026 fue presentada oficialmente este lunes 8 de junio. La temporada incluirá ocho conciertos gratuitos se realizarán entre junio y julio en diferentes localidades
— Exposición: Estudio Rambar inaugurará oficialmente su nueva galería de arte contemporáneo el sábado 27 de junio, de 4:00 p. m. a 7:00 p. m., en la Plaza Central de Las Catalinas, en Guanacaste. El espacio estará dedicado a exhibir, promover y comercializar arte hecho en Costa Rica, y abrirá con una exposición colectiva que reunirá obras de más de 80 artistas.
— Periodismo: El proyecto de Apoyo al Periodismo Independiente y la Lucha contra la Desinformación, financiado por la Unión Europea, anunció la apertura de una convocatoria regional para financiar ocho propuestas de Periodismo de Soluciones en Panamá, Costa Rica, República Dominicana y Ecuador.
