La delegación de Hokkaido conoció el trabajo de estudiantes y comunidades en el monitoreo de la biodiversidad y participó en un intercambio con alumnos del Liceo de Barra del Colorado.
Jóvenes de Tortuguero y Barra del Colorado participaron en un intercambio con una delegación de docentes de Hokkaido, Japón, quienes conocieron de primera mano las experiencias de estudiantes y comunidades costarricenses en el conocimiento y conservación de la biodiversidad de sus territorios.
Durante su visita al Parque Nacional Tortuguero, los docentes conocieron el trabajo del Monitoreo Ambiental Participativo (MAP), una iniciativa en la que participan jóvenes de entre 10 y 15 años. El programa brinda formación en monitoreo biológico, educación ambiental y liderazgo, con el propósito de que los conocimientos adquiridos puedan ser compartidos en sus comunidades.

El MAP tiene sus raíces en proyectos de cooperación desarrollados por JICA y el SINAC para fomentar una mayor participación comunitaria en la conservación de la biodiversidad. En Tortuguero, funcionarios del Parque Nacional retomaron posteriormente esta metodología y comenzaron a trabajar con estudiantes en el monitoreo de aves silvestres, tanto en las cercanías de sus hogares como dentro del área protegida.
La guardaparques del Área de Conservación Tortuguero (ACTo), Heidy Zúñiga Casasola, explicó:
Ellos se capacitan en temas de monitoreo biológico, educación ambiental, liderazgo [...] con el fin de que todo lo que aprendan pueda ser replicado en otras comunidades y que ellos también sean los futuros líderes de estas comunidades. Es una manera de incentivar la ciencia ciudadana”.

El intercambio continuó en el Liceo de Barra del Colorado, donde los estudiantes compartieron con la delegación aspectos de su realidad y experiencia, mientras conocieron elementos relacionados con la cultura y la educación japonesa.
Para Satoshi Yoshida, representante residente de JICA Costa Rica, uno de los objetivos del programa es acercar a los docentes a las comunidades para que conozcan realidades diferentes a las de Japón.
Lo más importante es que los profesores conozcan las comunidades, a las personas y las distintas realidades del mundo, y también el caso de Costa Rica, un país con una enorme riqueza natural”.
Yoshida también subrayó que el intercambio busca generar beneficios en ambas direcciones:
Esperamos que el intercambio con docentes japoneses despierte aún más el interés por Japón entre los estudiantes y las comunidades locales, y que contribuya a fortalecer los lazos de amistad y entendimiento mutuo entre ambos países”.

Resultados que se mantienen en las comunidades
Para Masaki Osawa, asesor en Formulación de Proyectos de JICA, la continuidad de estas iniciativas representa uno de los resultados de mayor relevancia de la cooperación:
Con Costa Rica, nosotros hemos visto que nuestro proyecto todavía sigue, más bien, mejor que cuando terminó el proyecto”.
Los resultados del proyecto MAPCOBIO reflejan el alcance de este enfoque. Un total de 130 personas de comunidades locales participaron en el Monitoreo Ambiental Participativo, se establecieron 175 sitios de monitoreo con cámaras trampa y se registraron 38 especies de mamíferos y 21 especies de aves.

La visita de los docentes de Hokkaido permitió mostrar cómo estas experiencias continúan desarrollándose desde las instituciones y comunidades costarricenses, al tiempo que generó un nuevo espacio de intercambio y aprendizaje entre ambos países.
Para JICA, esta experiencia refleja el valor de una cooperación orientada a compartir, apropiarse y transmitir conocimientos, con el objetivo de generar capacidades que permanezcan en las comunidades y contribuyan a fortalecer los vínculos de amistad y entendimiento entre Costa Rica y Japón.

