Esta empresa se precia de sus mecanismos de reclutamiento y sus beneficios, que, aparentemente, les ha permito atraer talento estable y cumplido. Uno de esos es el teletrabajo, le dan al personal el mobiliario, el equipo y le pagan los servicios públicos.
Les piden poco a cambio: estar disponibles en el horario, contestar correos, mensajes y llamadas aunque sea para decir “Ya te leí, ya te contesto”. Casi no los convocan a la oficina. Y funciona.
Se acomodan para seguir con las gestiones, reuniones y cosas propias del trabajo, hasta que se topan con esta situación atípica.
Han detectado que Xinia se equivoca con frecuencia. Le han llamado la atención, la han amonestado, le han consultado a legal, le han puesto ayuda, le han dado oportunidades, le han tenido paciencia. Mejora un tiempo y luego de vuelta a lo mismo. Cada uno de esos errores y su corrección atrasan mucho los procesos de la empresa.
Ella alegó un problema de aprendizaje. Se le valoró, se analizó a nivel de seguridad ocupacional, se determinó que NO requiere ajustes. No incidía su condición en este tipo de equivocaciones.
Se decide hacer un barrido de todas las condiciones y se detecta que Xinia no trabaja durante su horario. A altas horas de la noche, en cuatro horas, hace el trabajo que debería hacer en ocho, durante el día. ¿Será que anda por ahí la cosa?
Aplicando la buena fe, se opta por una conversación o 1 a 1, como se le dice ahora. Se preparan los números, los datos, los errores, los costos, las oportunidades.
Se le convoca con hora y fecha y se inicia la conversación en una plataforma tecnológica.
“Gracias por conectarte. Mirá, quería hablarte de ….”
“¡Ay! Suave un toque, ya ya regreso”
(Pasan 3 minutos)
“Como te iba diciendo…”
“Uy, sorry. Es que están tocando otra vez. Voy en una carrerita. Por fa apuntate lo que me ibas a decir para que no se te olvide”
(4 minutos después)
“Entonces, para ir al punto y no quitarte mucho tiempo...”
“PERDON. Pero es que me está sonando el Whatsapp y tengo que atenderlo. No te vayás. Abro, recibo y regreso”
Fue imposible hacer el 1:1 porque las interrupciones siguieron. La jefatura mandó un correo, cortés, porque nobleza obliga, pero con ganas metafóricas de agarrarla del pescuezo. Si así pasa todo el día, con razón tiene que trabajar de madrugada y con razón se equivoca y con razón no rinde y con razón nunca puede hacer nada, ni está disponible nunca, ni contesta cuando la llaman.
Vamos a darle el beneficio de la duda. Le pidió llamar cuando le fuera posible
Xinia llamó. Se le explicó que lo que había pasado hoy era inaceptable, que por favor confirmara que fue una excepción, porque el trabajo se tenía que hacer en horas laborales, cumpliendo las funciones, respondiendo en los plazos y no podía ser que ni siquiera fuese posible tener una hora de llamada sin interrupciones constantes.
Xinia se sorprendió muchísimo. Ella JAMAS caería en algo así ¿cómo se les ocurre? Ella tiene claro las condiciones, las ventajas, las obligaciones y todo lo que viene con el puesto y se considera una persona honesta, servicial, trabajadora. Lo que pasó es lo que pasa todos los días a la hora que le pusieron el 1:1 y no es culpa de ella la casualidad.
Es que aprovechando sus condiciones de trabajo, se puso un emprendimiento de un kinder para mascotitas con necesidades especiales y justo a esa hora de la llamada, es cuando los vienen a dejar, con instrucciones, medicamentos, horarios de suplementos, juguetes, camitas y listas de necesidades.
Ya estando todos en la casa de ella, no molestan porque son animalitos pequeñitos con problemitas de socialización o ansiedad, salvo una emergencia de vez en cuando, pero si no fuera por eso, no interrumpen para nada su trabajo…
La despedimos con responsabilidad para no entrar en detalles.
