Cuando pensamos en parques nacionales, solemos imaginar playas, bosques, volcanes o senderos. Sin embargo, el parque nacional más grande de Costa Rica se encuentra en el océano Pacífico: es el Parque Nacional Isla del Coco. Este parque nacional nos recuerda la identidad natural de nuestro país y nuestra riqueza biológica, que se encuentra bajo la superficie de nuestra zona económica exclusiva.
El Parque Nacional Isla del Coco está ubicado a más de 500 kilómetros de la costa pacífica costarricense. Es un tesoro ecológico reconocido internacionalmente por su extraordinaria biodiversidad y por su excelente estado de conservación. La isla en sí tiene apenas 24 km² de superficie terrestre, mientras que la parte marina pasó, en 2021, de 2.034 km² a 54.844 km², una extensión que supera incluso el territorio continental de Costa Rica, consolidándose como el área silvestre protegida más grande del país.
La ampliación respondió a una visión estratégica del país para conservar a largo plazo los ecosistemas marinos, con el fin de mejorar la conectividad de las especies migratorias del Pacífico Oriental Tropical. Más que ampliar límites en un mapa, la medida buscó asegurar la salud de uno de los santuarios marinos más importantes del planeta para las generaciones futuras.
Su importancia trasciende el ámbito nacional: el Parque Nacional forma parte del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR), el cual es una red ecológica que conecta ecosistemas marinos de Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador, donde se da el desplazamiento de especies migratorias como tiburones martillo, mantarrayas, tortugas marinas y diversas especies de cetáceos, fundamentales para el equilibrio de los océanos.
En sus aguas podemos ver una de las mayores concentraciones de tiburones del planeta y una biomasa marina excepcionalmente alta. Además, se han registrado más de 2.600 especies de flora y fauna, de las cuales más de 1.600 son marinas. Estas características han convertido a la Isla del Coco en un laboratorio natural de valor incalculable para la ciencia y en uno de los destinos de buceo más reconocidos del mundo, debido a la confluencia de corrientes marinas y los montes submarinos.
La isla posee un alto valor. Su ubicación geográfica y sus constantes lluvias hacen posible encontrar en ella un bosque húmedo tropical oceánico, considerado uno de los bosques más lluviosos y mejor conservados del Pacífico Oriental Tropical, a apenas 400 m s. n. m. Además, sus cascadas y acantilados hacen posible que exista una alta diversidad de especies endémicas y la convierten en un verdadero laboratorio natural para la conservación y la investigación científica.
El Parque Nacional Isla del Coco es una oportunidad para demostrar al mundo que la protección ambiental no es un lujo ni un discurso: un océano saludable sostiene la pesca, regula el clima, captura carbono y mantiene procesos ecológicos indispensables para la vida.
El parque nacional más grande de Costa Rica nos recuerda una verdad fundamental: nuestro país también está bajo el mar.
