El Laboratorio de Sistemas Espaciales del TEC presentó los avances de Olympus, un proyecto estudiantil que busca validar algoritmos de navegación autónoma para vehículos de exploración en escenarios similares a los de futuras misiones del programa Artemis.
El Laboratorio de Sistemas Espaciales del Tecnológico de Costa Rica (TEC) presentó los avances de Olympus, una iniciativa orientada al desarrollo de sistemas de prueba para algoritmos de navegación autónoma de vehículos de exploración, con miras a futuras misiones lunares vinculadas con el programa Artemis.
El proyecto se centra en un rover de pruebas construido desde cero con recursos del laboratorio. El coordinador del Laboratorio de Sistemas Espaciales del TEC, Johan Carvajal Godínez, explicó:
La idea de este rover es que sea una plataforma para probar algoritmos de navegación autónoma. Un rover es, en esencia, un vehículo de exploración. Se coloca en el terreno para realizar pruebas, extraer muestras y hacer scouting, es decir, explorar el entorno. Funciona como un sistema de asistencia para los astronautas, que les permite operar y cumplir su misión en el espacio”.
El vehículo integra sensores ultrasónicos, sensores de profundidad, cámaras y mecanismos de movimiento similares a los utilizados por rovers de exploración lunar.
Carvajal detalló que el desarrollo responde a la necesidad de contar con robots capaces de operar en entornos que pueden resultar hostiles para los astronautas, como el polo sur de la Luna, una zona donde se estima la existencia de depósitos de agua.
Este tipo de robots nos permiten y nos asisten con instrumentación especial para que los astronautas puedan tener datos más precisos de lo que tienen en el campo".
El coordinador también destacó la trayectoria del laboratorio, al señalar que es el único de su categoría en Costa Rica y uno de los referentes en Centroamérica. Entre sus antecedentes figura el lanzamiento del primer satélite costarricense en 2018. Desde entonces, el laboratorio ha ampliado su trabajo mediante colaboraciones internacionales y la participación de estudiantes de intercambio en sus proyectos.
Un proyecto desarrollado por estudiantes
El rover fue ensamblado con la participación de estudiantes de distintas carreras del TEC. Fabián Gómez, egresado de Ingeniería Electrónica, estuvo a cargo de la especificación inicial del proyecto y coordinó el ensamblaje junto con asistentes del laboratorio.
Gómez resaltó que las piezas del rover fueron desarrolladas con recursos de la institución:
Todo se hizo con cosas del laboratorio, que al fin y al cabo son cosas del TEC. Es algo muy valioso, sí se puede y sí tenemos la capacidad de crear cosas desde cero".
Para el egresado, el proyecto también representó una oportunidad para el trabajo interdisciplinario entre personas de distintas carreras.
En el desarrollo mecánico participó Melisa Mora, estudiante de tercer año de Ingeniería Mecatrónica, quien se enfocó en la fabricación de piezas mediante impresión 3D.
La impresión 3D nos permite ir desarrollando piezas a un bajo costo y pudiendo precisamente hacer eso, probar piezas y descartarlas, e ir mejorando poco a poco la tecnología que estamos desarrollando".
Mora subrayó que la iniciativa le permitió aplicar en un contexto práctico los conocimientos adquiridos durante sus cursos, con el acompañamiento de docentes y del equipo del laboratorio.
Próximas etapas
Para las siguientes fases, el laboratorio trabaja en dos áreas. En el ámbito del hardware, busca rediseñar la estructura del rover y explorar técnicas de manufactura avanzada más allá de la impresión 3D.
En el área de software, el equipo evaluará distintos modelos de segmentación y reconocimiento de terreno para determinar cuáles pueden resultar más adecuados para futuras misiones espaciales.
Además, se contemplan pruebas del rover en entornos análogos, como zonas volcánicas. Sin embargo, la plataforma mantendrá como objetivo principal la validación de algoritmos.

