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Foto: Boris Vasir Marchegiani Carrero, representante permanente de Costa Rica ante la ONU, en su discurso a la Asamblea General. Créditos: ONU

Costa Rica aboga por Rebeca Grynspan en tardía intervención ante la ONU

Boris Marchegiani sustituyó al destituido canciller Manuel Tovar y ocupó el antepenúltimo lugar de la lista de oradores, en una intervención centrada también en la reforma de la ONU, el crimen organizado y la situación de Nicaragua, Cuba y Venezuela.

Costa Rica aprovechó este lunes su intervención en el debate general de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas para defender abiertamente la candidatura de Rebeca Grynspan a la Secretaría General de la organización, en un discurso marcado también por circunstancias poco habituales en la representación diplomática costarricense.

El encargado de hablar ante el plenario fue Boris Vasir Marchegiani Carrero, representante permanente de Costa Rica ante Naciones Unidas, quien asumió esa tarea después de que la presidenta Laura Fernández Delgado destituyera intempestivamente al canciller Manuel Tovar Rivera el jueves anterior, mientras este se encontraba en Nueva York y tenía previsto pronunciar el discurso costarricense.

Fernández atribuyó el despido a que Tovar participó el martes 22 de setiembre en una reunión del Escudo de las Américas con el presidente estadounidense Donald Trump sin informarle previamente. Casa Presidencial calificó esa actuación como una "negligencia" que impidió a Fernández asistir al encuentro y que, según el Ejecutivo, causó un "gran daño de carácter estratégico".

El cambio también redujo el rango político de la representación que finalmente ocupó la tribuna: Costa Rica pasó de tener previsto que hablara su ministro de Relaciones Exteriores a hacerlo mediante su representante permanente ante Naciones Unidas. En las dos ediciones anteriores, correspondientes a 2024 y 2025, el entonces canciller Arnoldo André Tinoco pronunció el discurso costarricense.

A ello se sumó la ubicación del país en la agenda. La lista oficial de oradores de Naciones Unidas colocó a Costa Rica en el puesto 18 de las 20 delegaciones programadas para la sesión de cierre, únicamente por delante de Vanuatu y Benín. Los primeros puestos de la jornada correspondieron principalmente a ministros de Relaciones Exteriores y otros integrantes de gobiernos, mientras el tramo final quedó en manos de representantes permanentes o jefes de delegación.

La ubicación constituye, además, uno de los lugares más tardíos que Costa Rica registra en el debate general. Según los registros históricos, desde 1983 cuando el discurso se pronunció faltando otros cuatro países para cerrar la lista, el país no tenía un lugar tan abajo de intervención.

Defensa del multilateralismo

Marchegiani abrió su intervención con una defensa del sistema multilateral frente a la prolongación de conflictos armados, el avance del crimen organizado transnacional, la crisis climática, las brechas de desarrollo y los desafíos derivados de la transformación tecnológica.

Frente a esta realidad, Costa Rica reafirma su convicción de que ningún Estado, repito, ningún Estado, puede enfrentar por sí solo los desafíos que son comunes a todos nosotros".

El diplomático sostuvo que el multilateralismo resulta necesario para preservar la paz, promover el desarrollo sostenible y proteger la dignidad humana, pero advirtió que únicamente conservará su credibilidad si produce resultados concretos.

En ese sentido, Costa Rica abogó por “unas Naciones Unidas más ágiles, más eficientes, más transparentes y responsables ante sus Estados miembros”, con prioridades definidas, eliminación de duplicaciones, uso responsable de los recursos y medición de resultados.

Crimen organizado y minería ilegal

Marchegiani dedicó parte de su intervención al narcotráfico, la trata de personas, el tráfico ilícito de armas, el lavado de activos, los delitos cibernéticos y la minería ilegal, fenómenos que, afirmó, trascienden las fronteras y afectan la estabilidad democrática, el desarrollo y el Estado de derecho.

El embajador señaló específicamente la situación que enfrenta Costa Rica en la zona limítrofe con Nicaragua:

La minería ilegal impulsada por organizaciones criminales transnacionales en nuestra zona fronteriza con Nicaragua ha provocado una grave destrucción ambiental y genera riesgos para la salud pública, la economía y la seguridad regional”.

También advirtió que la inteligencia artificial puede potenciar el ciberterrorismo y otros delitos todavía inimaginables, y mencionó datos de Microsoft que ubican a Costa Rica como el país latinoamericano con mayor porcentaje de uso de inteligencia artificial y aproximadamente un 58% por encima del promedio mundial.

Nicaragua, Cuba y Venezuela

En materia de democracia y derechos humanos, Marchegiani expresó la “profunda preocupación” de Costa Rica por Nicaragua y mencionó el deterioro de las libertades fundamentales, la persecución de voces críticas, el cierre de espacios cívicos, la persecución religiosa y las denuncias de violaciones a los derechos humanos.

Como nación vecina que ha acogido a cientos de miles de personas nicaragüenses, mantenemos nuestro firme compromiso con la defensa de sus derechos y con el restablecimiento del Estado de derecho”.

Costa Rica también manifestó preocupación por Cuba y reiteró su llamado al pleno respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Sobre Venezuela, Marchegiani dijo que el país permanece atento a la evolución de la situación y expresó la esperanza de que prevalezcan “el diálogo, el respeto de la voluntad popular, el restablecimiento de las instituciones democráticas y la atención a las personas en situación de vulnerabilidad”.

Grynspan para la Secretaría General

La parte final del discurso tuvo como uno de sus principales ejes la candidatura de Rebeca Grynspan para suceder a António Guterres al frente de Naciones Unidas. Marchegiani destacó su experiencia política, económica y multilateral y sostuvo que conocer internamente la organización también implica tener disposición para reformarla.

Su propuesta parte de una idea muy sencilla, pero poderosa: defender las Naciones Unidas exige tener el valor de reformarla”.

El representante costarricense afirmó que Naciones Unidas necesita un liderazgo capaz de unir a los Estados miembros, fortalecer la organización y renovar la confianza en la cooperación internacional.

Costa Rica cree firmemente que la próxima secretaria general debe ser una mujer latinoamericana. Aún más, que debe de ser Rebeca Grynspan”.

Marchegiani cerró el discurso recordando la abolición del ejército costarricense y vinculó esa decisión con la apuesta histórica del país por el derecho internacional.

Costa Rica abolió su ejército hace más de siete décadas porque creyó que el derecho internacional podía ofrecer mayor seguridad que las armas”.

El diplomático aseguró que Costa Rica continuará tendiendo puentes y construyendo consensos, y afirmó que el futuro de Naciones Unidas dependerá tanto de la fortaleza de su Carta como del compromiso colectivo de los Estados para cumplirla.