Un análisis del Colegio de Ciencias Económicas señala que 32 de cada 100 microempresas recurren a créditos personales y cerca de una quinta parte utiliza préstamos informales.
Solo tres de cada diez microempresas que identifican el financiamiento como una de sus principales necesidades logran acceder a crédito, según un análisis del Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica basado en la Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares (ENAMEH) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
De las 494.564 microempresas registradas en la encuesta, 156.851 señalaron el financiamiento como una de sus principales necesidades. Entre las barreras identificadas para acceder a esos recursos están la falta de avales y garantías y no contar con historial financiero.
El análisis también señala que un tercio de los créditos solicitados se utiliza para pagar deudas o abastecer inventarios, en lugar de destinarse a la adquisición de bienes duraderos.
Luis Vargas Montoya, economista del Colegio de Ciencias Económicas, señaló:
Resulta relevante señalar que en estas empresas el crédito no se está destinando a bienes duraderos, sino a cubrir necesidades operativas de corto plazo y obligaciones financieras existentes. Esta situación puede comprometer la sostenibilidad y supervivencia de las microempresas, al limitar su capacidad de crecimiento y generar un ciclo creciente de endeudamiento”.
El estudio también encontró que 31,8% de las microempresas con acceso a crédito recurrió a préstamos personales, mientras que un 20,36% obtuvo financiamiento mediante algún programa del Sistema de Banca para el Desarrollo.
Según datos del Banco Central citados por el Colegio, las tasas de los créditos de consumo oscilan entre 14% y 20%, mientras que las tarjetas de crédito pueden registrar tasas de entre 20% y 35%. En contraste, los créditos empresariales o productivos se ubican mayoritariamente entre 5% y 15%.
Otro de los resultados muestra que 18,19% de las microempresas con acceso a crédito obtuvo su financiamiento más reciente mediante prestamistas particulares. Los bancos públicos concentraron el 31,24% de esos créditos y los privados, el 19,15%.
El Colegio advirtió que los créditos informales pueden tener condiciones más desfavorables por no encontrarse regulados y mencionó entre ellos los denominados préstamos “gota a gota”.
Vargas agregó:
Tenemos el reto de generar más y mejores opciones de crédito para las microempresas, que es una de las principales condiciones para promover su supervivencia y crecimiento”.
Según el análisis, las microempresas generan 785.495 empleos en Costa Rica. El Colegio planteó como posibles medidas fortalecer el Sistema Nacional de Banca para el Desarrollo y aumentar los recursos destinados a avales y garantías.
