Los primeros tres trasladados son sospechosos del homicidio del policía Gerson Rosales Cascante. El complejo penitenciario tiene capacidad para albergar a 5.100 personas.
El Ministerio de Justicia y Paz anunció este lunes el inicio de operaciones del Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO), con el traslado de 123 personas privadas de libertad que las autoridades clasifican como de alta peligrosidad. El complejo, ubicado en las instalaciones penitenciarias de La Reforma, en Alajuela, comenzó a recibir población 12 días después de su inauguración oficial.
Los primeros tres hombres que ingresaron a las instalaciones son sospechosos del homicidio del oficial de la Fuerza Pública Gerson Ariel Rosales Cascante, ocurrido el 13 de mayo de 2026 en Batán de Matina, Limón. Según el ministerio, su traslado respondió a una instrucción de la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado.
Los sospechosos, de apellidos Menocal, Vílchez y Mora, fueron detenidos durante la investigación del ataque armado contra dos oficiales de la Fuerza Pública, uno de los cuales falleció y el otro resultó herido. La Fiscalía Adjunta de Limón también los vinculó con los presuntos delitos de tentativa de homicidio, asociación ilícita y portación ilícita de arma permitida, dentro del expediente judicial 26-000301-1103-PE.
En mayo, el Juzgado Penal de Limón ordenó seis meses de prisión preventiva contra los tres imputados, una medida cautelar que permite mantenerlos detenidos mientras avanza el proceso penal, sin que ello implique una declaración de culpabilidad.
El Ministerio de Justicia no detalló en su comunicado la distribución de los otros 120 privados de libertad trasladados este lunes ni cuántos de ellos cumplen condenas o permanecen sujetos a medidas cautelares.
Vigilancia permanente y cinco módulos de alta contención
El CACCO dispone de cinco módulos con capacidad para 1.020 personas cada uno, hasta alcanzar un total de 5.100 espacios. Cada módulo cuenta con 17 celdas de aproximadamente 90 metros cuadrados, diseñadas para albergar a 60 personas por celda.
Según las autoridades, el establecimiento dispone de cámaras de videovigilancia que funcionan las 24 horas, sistemas de monitoreo permanente y presencia policial en pasarelas y puntos estratégicos de control. Estas medidas buscan supervisar los desplazamientos internos y prevenir incidentes de seguridad.
El Ministerio de Justicia indicó que, por razones operativas y de seguridad, no divulgará la cantidad de policías penitenciarios asignados a la vigilancia de los cinco módulos.
El director de la Policía Penitenciaria, Pablo Bertozzi, afirmó que el personal encargado del nuevo centro cuenta con preparación para atender situaciones de riesgo y que las herramientas tecnológicas complementarán el trabajo de los oficiales.
"Tenemos oficiales íntegros y preparados, con capacidad operativa, disciplina y absoluto compromiso con su función, del más alto nivel ético. El CACCO cuenta con sistemas de vigilancia y mecanismos de control que fortalecen nuestra labor, pero el elemento fundamental es la presencia de una Policía Penitenciaria profesional, que conoce sus responsabilidades y está preparada para actuar ante cualquier eventualidad. Cada movimiento dentro de este complejo estará sujeto a supervisión y control", explicó Bertozzi.
Durante la inauguración del complejo, el pasado 14 de octubre, el Gobierno explicó que el CACCO está destinado a personas consideradas de alto riesgo para la seguridad penitenciaria, entre ellas integrantes y dirigentes de organizaciones criminales, personas con capacidad para coordinar actividades delictivas desde prisión y aquellas vinculadas con intentos de fuga o incidentes graves de violencia.
En esa oportunidad, las autoridades señalaron que los ingresos estarían sujetos a valoraciones individualizadas de peligrosidad y seguridad, basadas en criterios objetivos y debidamente fundamentados.
Gobierno proyecta reducir la sobrepoblación penitenciaria
El Ministerio de Justicia sostiene que la apertura del CACCO permitirá disminuir la presión sobre el sistema penitenciario nacional conforme aumente la cantidad de personas trasladadas a sus instalaciones.
De acuerdo con sus proyecciones, la sobrepoblación carcelaria pasaría del 59% al 15% cuando el complejo alcance su capacidad máxima de 5.100 personas, una reducción de 44 puntos porcentuales. El ministerio no precisó en su comunicado de este lunes cuándo espera completar la ocupación de las instalaciones.
El CACCO fue inaugurado el 14 de octubre por la presidenta Fernández y el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, como una ampliación de la infraestructura penitenciaria de La Reforma. Según los datos oficiales, su construcción representó una inversión de 33,15 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 16.774 millones de colones.
El proyecto comprende 31.048 metros cuadrados de construcción e incorpora, además de las áreas de alojamiento, edificios administrativos, puestos de vigilancia, sistemas de escaneo, controles de acceso y otras instalaciones destinadas al funcionamiento del complejo.
