Entre drones, sillas vacías y efusivos discuros: llegó el Cacco
Bueno. Después de meses de anuncios, polémicas, retrasos y toda clase de pleitos, ayer finalmente se inauguró el Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (Cacco)... Lo ahuevado es que el logro llegó acompañado de otro cansino episodio del pleito entre Zapote y el Poder Judicial. Porque, naturalmente, la ceremonia no podía transcurrir sin que alguien encontrara una nueva razón para repartir garrotazos.